A finales de julio de 2008, Gas Natural logró un préstamo de 19.000 millones de euros para pagar la opa por el 100% de Unión Fenosa (16.757 millones) y refinanciar créditos que vencían de ambas empresas (unos 2.000 millones). El crédito, contratado inicialmente con una decena de bancos, se firmó en vísperas del descalabro bursátil del otoño de 2008, que estuvo marcado por la quiebra de Lehman Brothers.
Pese a la crisis financiera, que no ha logrado reconducirse, Gas Natural consiguió la semana pasada, 22 meses después de su firma, amortizar en sus cuentas un préstamo que se ha convertido en una rara avis. De hecho, en el mercado no se ha vuelto a asegurar ninguna cantidad tan elevada desde entonces.
Los plazos se han cumplido según lo previsto. El primer descenso se logró en la primavera de 2009 con la ampliación de capital de 3.400 millones de euros, cubierta en un 60% por sus dos principales accionistas, La Caixa y Repsol, en proporción a su capital. Otra parte provino de la venta de activos en España y otros países acordada por la compañía con la Comisión Nacional de la Competencia (CNC), dentro del proceso de autorizaciones. En total, 3.700 millones de euros, de los cuales, 1.700 millones se han cobrado este año.
De las desinversiones pactadas, a Gas Natural aún le falta por vender 2.000 MW de ciclos combinados. Esta operación se ha complicado sobremanera con el derrumbe de la demanda (que hizo que estas centrales funcionaran el año pasado al 40%). La compañía ha dado a entender que va a pedir la CNC que le exima de esta obligación (la fecha límite para la desinversión es confidencial), con el argumento de que estas plantas ya no generan ningún problema de competencia en el mercado. Hace unos días se remató la venta de activos de gas en México.
Otro recorte relevante del préstamo se obtuvo mediante tres emisiones de bonos: de 2.500 millones y 2.250 millones en junio y octubre de 2009, respectivamente, y la última, por 2.200 millones, el pasado 15 de enero.
El saldo restante ha sido refinanciado con otro sindicato de bancos en condiciones ventajosas: 50 puntos básicos por debajo del anterior, según la compañía, y con plazos que la liberan de vencimientos importantes a corto plazo. Así, los vencimientos previstos en 2010 y 2013 se han trasladado a este año (300 millones de euros) y a 2015 (3.000 millones).
Las entidades acreedoras son las mismas (salvo una) que otorgaron el préstamo de la opa, a las que se han sumado otras ocho. Esto es así, según fuentes del grupo energético, "porque están satisfechos con la rentabilidad de la operación y porque hemos cumplido con los compromisos". Y, aunque la cancelación estaba ya descontada , en el grupo que preside Salvador Gabarró lo consideran una proeza, "dada la situación de crisis".
En el verano de 2008 se consideró que Gas Natural había tenido "mucha suerte" por la oportunidad de haber obtenido el préstamo de la opa (en 48 horas) en julio, pues en septiembre la falta de liquidez se convirtió en un hecho. Y aunque también habría podido comprar Fenosa más barata, la puja de otros rivales y la falta de financiación se lo hubieran impedido.
Plan estratégico antes de las vacaciones
Una vez saldado el préstamo que obtuvo en 2008 para comprar Unión Fenosa, con la que se fusionó en septiembre del año pasado, Gas Natural ya tiene las manos libres para presentar el nuevo plan estratégico como grupo energético integrado de electricidad y gas. La intención de la compañía es darlo a conocer al mercado antes de las vacaciones de verano, si bien, la decisión final aún no se ha tomado.
Con el préstamo amortizado fuera de sus cuentas, la deuda total del grupo se sitúa por debajo de los 18.000 millones, con un nivel de apalancamiento del 62,3%. Según lo previsto, Gas Natural Fenosa obtendrá 1.400 millones de liquidez por el déficit de tarifa que ha financiado y que será titulizado (si nada lo impide) este año con el aval del Estado.
La disciplina financiera que se impuso para amortizar el préstamo ha sido criticada por algunos analistas, que consideran que tampoco habría sido necesaria una política tan estricta de venta de activos. Además de los exigidos por la CNC (el más importante la venta de redes de gas, que incluía medio millón de clientes regulados), la empresa cedió participaciones no estratégicas, como la de Cepsa o Indra. Eso sí, se ha negado a vender a ENI su 50% del negocio que compartía con Fenosa de producción de gas, pese a las presiones de la petrolera italiana.
La inversión que Gas Natural hizo para controlar Fenosa se consideró como un repliegue hacia el mercado interior (más seguro y conocido) frente a su expansión internacional. Se desconoce qué tipo de inversiones podrá abordar el grupo en su nuevo plan estratégico, dada la crisis de la demanda que ha castigado duramente al gas.
martes, 8 de junio de 2010
viernes, 28 de mayo de 2010
Analisis de la empresa
En este blog analizaremos la empresa Gas Natural Fenosa desde el punto de vista fundamental.
Consideramos a la empresa como una de las má atractivas del mercado Español por mucho motivos que iremos exponiendo en sucesivos posts.
Comenzamos la andadura con unas palabras que denotan la importancia del Gas Natural como fuente de Energía.
A medida que Noruega se prepara para el día en que sus inmensas reservas de petróleo se habrán agotado, el gas se perfila como el mejor sustituto, por ser considerado más eficiente que las energías renovables y menos controvertido que la energía nuclear.
"Es una batalla entre idealistas y realistas, y no será un debate fácil. Pero el gas será parte de la solución", dice Brian Bjordal, que dirige la compañía noruega de transporte de gas Gassco.
Rune Bjoernson, al frente de la unidad de gas natural del grupo energético noruego Statoil, comparte esa opinión.
El gas natural "es competitivo por su precio, predecible en cuanto a los costes (...), tiene una huella carbónica muy baja y las reservas son enormes", declara a AFP.
Si los Gobiernos realmente quieren encontrar una solución realista a la era posterior al petróleo, el gas es la alternativa "obvia", insiste Bjoernson.
Statoil, una empresa en la cual el Estado noruego tiene una participación de 67%, es uno de los mayores productores de gas y petróleo del planeta, y el segundo exportador mundial de gas natural, sólo por detrás del gigante ruso Gazprom.
Los principales directivos del sector no son los únicos que ven un buen porvenir para el gas.
"Hay cantidades enormes de gas en el mundo, y en el futuro será relativamente barato de producir", sostiene Oestein Noreng, profesor de economía y gestión del petróleo en la Escuela Noruega de Gestión BI.
"El gas natural es, también, mucho más limpio que el petróleo y el carbón. Creo que tiene un gran porvenir", añade Noreng en declaraciones a AFP.
Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), la demanda energética mundial será en 2030 un 40% superior a la de 2007. La demanda de electricidad crecerá un 76% en ese lapso, y la de gas natural un 42%.
En Noruega, un país admirado por su conciencia ecologista en temas de energía, muchos se preguntan también por otras alternativas, como la energía nuclear, las fuentes renovables o la captura y almacenamiento de carbono (CCS).
"Nadie resolverá el problema" (de la energía) ni con las fuentes renovables ni con la captura y almacenamiento de carbono, según Bjordal.
El principal problema de las energías renovables como la eólica o la solar es que requieren inversiones enormes, además de las dudas de que, en la práctica, sean fuentes fiables y capaces de garantizar un suministro a gran escala.
"El problema de la energía eólica y la solar es que son muy caras", según el profesor Noreng, que considera que "no son prácticas".
Philip Lambert, un experto británico en energía que trabaja como consultor para el gobierno noruego, coincide con este profesor.
"Estoy de acuerdo con la energía eólica y las renovables", dice Lambert, quien sin embargo se pregunta "qué volúmenes materiales aportan, cuánto CO2 ahorran realmente y cuánto cuestan".
Por su lado, la energía nuclear, que algunos defienden como una alternativa limpia y fiable a los combustibles fósiles, implica también costes muy elevados, plazos largos y riesgos de seguridad.
Noruega aún no ha permitido el funcionamiento de reactores nucleares en su territorio, pero en las vecinas Suecia y Finlandia hay numerosos ejemplos de cómo esos reactores son sinónimo de costes descontrolados, retrasos en la construcción y fallas de seguridad
Consideramos a la empresa como una de las má atractivas del mercado Español por mucho motivos que iremos exponiendo en sucesivos posts.
Comenzamos la andadura con unas palabras que denotan la importancia del Gas Natural como fuente de Energía.
A medida que Noruega se prepara para el día en que sus inmensas reservas de petróleo se habrán agotado, el gas se perfila como el mejor sustituto, por ser considerado más eficiente que las energías renovables y menos controvertido que la energía nuclear.
"Es una batalla entre idealistas y realistas, y no será un debate fácil. Pero el gas será parte de la solución", dice Brian Bjordal, que dirige la compañía noruega de transporte de gas Gassco.
Rune Bjoernson, al frente de la unidad de gas natural del grupo energético noruego Statoil, comparte esa opinión.
El gas natural "es competitivo por su precio, predecible en cuanto a los costes (...), tiene una huella carbónica muy baja y las reservas son enormes", declara a AFP.
Si los Gobiernos realmente quieren encontrar una solución realista a la era posterior al petróleo, el gas es la alternativa "obvia", insiste Bjoernson.
Statoil, una empresa en la cual el Estado noruego tiene una participación de 67%, es uno de los mayores productores de gas y petróleo del planeta, y el segundo exportador mundial de gas natural, sólo por detrás del gigante ruso Gazprom.
Los principales directivos del sector no son los únicos que ven un buen porvenir para el gas.
"Hay cantidades enormes de gas en el mundo, y en el futuro será relativamente barato de producir", sostiene Oestein Noreng, profesor de economía y gestión del petróleo en la Escuela Noruega de Gestión BI.
"El gas natural es, también, mucho más limpio que el petróleo y el carbón. Creo que tiene un gran porvenir", añade Noreng en declaraciones a AFP.
Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), la demanda energética mundial será en 2030 un 40% superior a la de 2007. La demanda de electricidad crecerá un 76% en ese lapso, y la de gas natural un 42%.
En Noruega, un país admirado por su conciencia ecologista en temas de energía, muchos se preguntan también por otras alternativas, como la energía nuclear, las fuentes renovables o la captura y almacenamiento de carbono (CCS).
"Nadie resolverá el problema" (de la energía) ni con las fuentes renovables ni con la captura y almacenamiento de carbono, según Bjordal.
El principal problema de las energías renovables como la eólica o la solar es que requieren inversiones enormes, además de las dudas de que, en la práctica, sean fuentes fiables y capaces de garantizar un suministro a gran escala.
"El problema de la energía eólica y la solar es que son muy caras", según el profesor Noreng, que considera que "no son prácticas".
Philip Lambert, un experto británico en energía que trabaja como consultor para el gobierno noruego, coincide con este profesor.
"Estoy de acuerdo con la energía eólica y las renovables", dice Lambert, quien sin embargo se pregunta "qué volúmenes materiales aportan, cuánto CO2 ahorran realmente y cuánto cuestan".
Por su lado, la energía nuclear, que algunos defienden como una alternativa limpia y fiable a los combustibles fósiles, implica también costes muy elevados, plazos largos y riesgos de seguridad.
Noruega aún no ha permitido el funcionamiento de reactores nucleares en su territorio, pero en las vecinas Suecia y Finlandia hay numerosos ejemplos de cómo esos reactores son sinónimo de costes descontrolados, retrasos en la construcción y fallas de seguridad
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